Hace unos días un amigo me hizo un regalo, un detalle, una pequeña muestra de agradecimiento, supongo, no sé, pero me encantó. No, no es el gatito de la foto. Pero como el momento de atención es para él y los gatos le gustan pues ahí la dejo. No voy a decir su nombre, ni como es, si es guapo o poco agraciado, si tiene el pelo corto y rizado o largo y liso, o si no tiene pelo, si es alto o bajo, si está gordo o flaco, si es alegre y extrovertido o de lo contrario es tímido pero con chispa, si es abogado o maestro, si es del Madrid o del Atleti, o quizás le gusté más el Baloncesto. Lo que si voy a decir es que es una persona muy especial, disfruto de su compañía y me entusiasma como suena mi nombre, en su voz dulce y serena. Los momentos de atención no son otra cosa que una muestra de cariño hacia las personas. Muchas veces no somos capaces de mostrar nuestros sentimientos y mucho menos de decirlo con palabras. Y lo peor de todo, es que nos damos cuenta de esto, cuando esa persona ya no ...