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Mostrando entradas de noviembre, 2008

Próxima visita

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Hace unas semanas, Arturo mi profesor de creación literaria, nos recomendó ir a ver una obra de teatro titulada " Un dios salvaje ". Las razones por las que teníamos que hacerlo, entre otras: -Está basada en un libro de Yasmina Reza. -Los cuatro actores lo hacen estupendamente. -Es superdivertida. Me convenció. Cuando llegué al trabajo el lunes siguiente, lo comenté en la oficina, pero al tener que ir un día de diario, solo se apuntó Toñi y Nuria. Después se uniría Carlos. Cogimos las entradas y el día 5 de Noviembre fuimos a ver la estupenda obra. Tras los comentarios de rigor: -Ja, ja me duele el estómago de reírme. -Sí, ha estado genial. -¡Qué bien actúan! -¡Qué guapas y qué delgadas están Aitana y Maribel! -Qué diferencia de ver a Pere Ponce en el papel de cura de "Cuéntame" a éste ¿verdad? -Pues sí, porque el papel que interpreta Antonio Molero, si se asemeja un poco al de Fiti en los "Serrano". Bla, bla, bla... Antes de ir a tomar unas cañitas, Carlo...

El cuñao

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Esta preciosidad es el nuevo miembro de la familia, se llama Nube es un Bichón maltés y es la nueva mascota que Jaime (mi cuñado) le ha regalado a mi hermana para su cumple. Hoy el momento de atención no es para ella, si no para él. A Jaime le conocí en el año 1991, y desde entonces no ha dejado de formar parte de nuestras vidas, primero como compañero y amigo y desde hace unos años como cuñado. Es educado, servicial, paciente, honesto, respetuoso, gran amante de los animales.... y adora a mi hermana. Le tengo un gran cariño. No sé muy bien cual es la música que escucha, pero como de lo que estoy segura es de que le encantan los perrillos, aquí dejo este vídeo un poco soso, pero muy tierno.

Es mi cumpleaños

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Eran las doce de la noche y, aunque mi madre siempre me dice que nací a las 5 de la mañana de un día dos de noviembre de 1970, me gusta empezar el día de mi cumpleaños con alegría. Como sólo estábamos mi perro y yo, y él no es de salir por ahí a tomar copas, nos tuvimos que conformar con comernos un buñuelo, el de nata y yo de trufa, para celebrar que era un año más vieja. Mi perro no entendía muy bien los preparativos de la celebración. Cogí dos platos, los puse en la mesa pequeña de centro, hice un tazón de cola cao para el y otro para mi, pensé abrir una sidra, pero por si me sentaba mal, decidí no hacerlo. Coloqué un buñuelo en cada plato, levanté el tazón e hice un brindis. -Bueno Danko, por los treinta y ocho. El perro, sentado en el suelo, agitando el rabo todo lo deprisa que podía, mientras la boca se le hacía agua, segregando un hilillo de baba y con los ojos fijos en el buñuelo, no me hacía ni caso. Cuando terminé de hacer el brindis, cambió de postura, acercó el hocico al pl...