domingo, 19 de octubre de 2014

La caracterización. El personaje II


 

El carácter es el conjunto de rasgos psicológicos y morales que bosquejan a un personaje. Algunos escritores “pintan” con realismo el físico de los personajes; otros solo ofrecen unos pocos datos y es el lector quien debe rellenar los huecos que faltan en la descripción. Por otro lado, en una novela tenemos más espacio para la caracterización de los personajes que en la rápida sucesión del tiempo propia de los cuentos.
La forma de caracterizarlos físicamente es una decisión del escritor, el cual solo está sujeto a una única exigencia: que la forma elegida –muy detallista o muy escueta -se conserve a lo largos de la obra.
Una de las características del personaje es su procedencia social. Su forma de vestir y de hablar nos ayuda a situarlo en la escala social a la que pertenece.
El registro lingüístico, es decir, el modo de hablar del personaje, debe coincidir con su estatus.
Proporcionar al personaje el registro lingüístico que le corresponde es esencial para dotarle de coherencia y verosimilitud. Mostrar en acción a los personajes es una de las bazas más valiosas con las que cuenta el escritor para definirlos.
Los personajes no son personas, sino seres de ficción y, sin embargo, se parecen sospechosamente a ellos en su comportamiento. Es difícil que un personaje sea verosímil si siempre es afable o malvado, avaro o generoso, bondadoso o perverso. Los extremos acaban tipificando. Cierto es que, de vez en cuando, encomendamos a una figura secundaria el cumplimiento de una labor delicada.
Pero los protagonistas principales cargan sobre sus hombros con el peso de la historia. Por eso, si queremos que sean verosímiles, también deben ser contradictorios, como las personas;  son las contradicciones, la evolución y el cambio lo que da vida a esa figura de arcilla que debe parecer humana.
En muchas ocasiones, la descripción del espacio se impregnará de la emoción o del estado de ánimo de personaje, de tal forma que, a través de lo que se describe, el escritor empuja al lector hacia ese estado anímico. El paisaje se convierte entonces en el espejo físico de su alma. De hecho hay personajes que dependen del paisaje para existir. Esta técnica era muy propia del  Romanticismo, en el que, de vez en cuando, incluso coinciden sospechosamente los cambios atmosféricos con los estados de ánimo de los personajes de tal modo que a menudo estallaba una tormenta en el peor momento o bien caía la lluvia con monotonía en plena crisis melancólica del protagonista. Este uso tópico del paisaje o de los cambios atmosféricos no nos llevará muy lejos, mientras que en un espacio, visto a través del estado psicológico de un personaje, define de forma indirecta a nuestras criaturas.
Truman Capote, recurrió en Desayuno en Tiffany’s a la descripción del entorno inmediato –la casa, los objetos personales –para caracterizar a algunos de sus personajes.
A menudo, como sucede, en la propia vida, nos enteramos de ciertas cosas de los demás por otras personas y también juzgamos comportamientos ajenos o recibimos una visión subjetiva de los hechos por parte de alguien cercano a los sucesos. Así pasa con los personajes, descritos muchas veces por boca de terceros.
Lo que piensa una comunidad acerca de una persona, es útil para situarlo, tanto en su posición social como en sus formas de comportamiento. Puede ayudarnos mucho el saber lo que piensan las personas que rodean al personaje.
Los diálogos siempre son una fuente eficaz de información.
Hay dos formas de caracterizar a los personajes:
DECIR: El narrador analiza los  entresijos del personaje  y los expone al lector de manera explícita.
MOSTRAR: El narrador escenifica comportamientos y reacciones del personaje en lo que se queda implícito su carácter, y el lector saca sus propias conclusiones.
Estas dos formas de caracterizar están ligadas al punto de vista:
Tercera persona
-Omnisciente: El narrador explica como es el personaje y expone de forma explícita todos sus rasgos, ya que tiene acceso a su mente, a sus deseos, a sus sueños y además, puede dar su opinión.
-Cuasi omnisciente: El narrador es invisible, se convierte en una cámara de cine y, por lo tanto, le está prohibido invadir la conciencia de los personajes o de su opinión. El narrador se limita a mostrar al personaje por medio de diálogos, comportamientos o escenas.
Primera persona
-Protagonista: Es la figura que se explica a sí misma,  aunque presenta al resto de los personajes desde fuera, y por ello no pueden entrar en la conciencia de aquellos que le rodean.
-Testigo: Todos los personajes llegan hasta el lector filtrados por la mirada de un narrador que ocupo un lugar secundario en la trama. Dicho narrador, que no es imparcial y que juzga a los demás desde su posición, puede explicarnos como son, según él, los demás personajes y también pueden mostrarlos en acción.
“Los personajes salen de uno en uno, pero salen de uno después de haber conocido un montón de cosas. Yo he visto tipos de esa rudeza, los he conocido en pueblos de la provincia de Soria, y los he conocido en la guerra. Concibes un personaje duro, que ha pasado por la guerra y va él solo formándose, como cuando el escultor de arcilla va metiendo los dedos y le da carácter. No corresponde a nadie concreto, es una especie de resumen de unos y otros”  José Luis Sampedro, hablando de la construcción de Bruno Roncone, protagonista de la Sonrisa Etrusca.
 
RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS
La Sinécdoque: Tomar la parte por el todo
Nuestra forma de observar es impresionista; recoge grandes pinceladas de la realidad, recolecta partes: el color de los ojos, la forma de la boca, la manera de caminar, etcétera  y a partir de esas “partes” reconstruyen el “todo”, la imagen completa de la persona. Este mecanismo en literatura, se conoce con el nombre de sinécdoque.
La sinécdoque es una figura semántica que transfiere el significado de una palabra a otra. Es como un transportador de palabras, algo parecido a la metáfora, aunque con la diferencia de que la sinécdoque mantiene entre los dos términos una relación de inclusión, es decir, que uno de los miembros es mayor extensión que el otro.
Aunque hay varios tipos de sinécdoque, nos centraremos en la más común: tomar la parte del todo.
Cuando describimos la apariencia física de un personaje no tenemos más remedio que optar por unos cuentos rasgos  -una parte –y dejar que el lector reconstruye lo demás –el todo-. La diferencia esencial con aquello que nos sucede normalmente al recordar a una persona consiste en que el escritor debe elegir de forma consciente esos rasgos, escoger solo aquellos que posean la capacidad de reconstruir el todo.
Otro tipo de sinécdoque consiste en designar el objeto por la materia:
Ganó mucha plata, en vez de de ganó mucho dinero.
Desenvainó el acero, en vez de desenvainó la espada.
Fray Luis de León, también utilizó este tipo de sinécdoque:
Hierro insano, para definir la espada.
Ejercicio
Siguiendo el ejemplo de Fray Luis de León, inventar frases utilizando una sinécdoque, como por ejemplo:
-Le gustan mucho las faldas, en vez de le gustan mucho las mujeres.
-Tiene veinte abriles, en vez de tiene veinte años.
 
LECTURAS RECOMENDADAS
El Turista accidental (Anne Tyler)
El Dr. Jekyll y Mr. Hyde (R.L. Stevenson)
Orlando (VirginiaWoolf)
Los Santos Inocentes (Miguel Delibes)
PROPUESTA EJERCICIO
Elaborar una ficha con los personajes que van a aparecer en la historia que se pretende crear.
FICHA:
-Nombre y apellidos
-Lugar y fecha de nacimiento
-Apariencia física: rasgos más destacados
-Comportamiento: mostrar alguna conducta que lo caracterice y elaborar un diálogo entre dos personajes de su familia que hablen acerca de él.
-Entorno: dónde vive. Describir la casa en la que habite.
-Estatus social: Tipo de familia.
Estos datos básicos ayudarán a trazar los rasgos generales del personaje protagonista. Se puede hacer lo mismo con el resto de personajes.
Por último se puede “trufar” estas fichas elementales con datos e informaciones extraídos de la “papelera” que nos ha enseñado a utilizar Truman Capote cuando “ficha” a Miss Golightly en Desayuno en Tiffany’s.
Escoger un libro y subrayar todo aquello que caracterice físicamente al protagonista de la narración.
Pensar en dos personas cercanas. Encontrar un gesto propio de cada una y describirlo.
Fijarse en los registros lingüísticos que existen a su alrededor ¿Cuáles son y qué palabras son propias de cada registro?
Cerrar los ojos y pensar en una persona querida. Escoja tres rasgos físicos que la definan.
 
  
 


lunes, 13 de octubre de 2014

Soy la muñeca que baila sin público

 

Primavera, Otoño e Invierno.
 ¡Estúpido verano de largas noches que pesan y pasan despacio!
 

Qué pequeña me siento
arrugada en mi barquito de papel,
si pudiera dejaría en tres
las cuatro estaciones de Vivaldi
la que me sobra, la regalo.
Necesito  volver a las calles del invierno,
a las esquina traviesas,
al aquí y ahora
 y que el resto… el resto  muera de envidia.
Noto que soy  la muñeca
que baila al ritmo de cualquier melodía sin letra
y sin más público que unas malas perlas.
Quiero que tu  saliva fina confite mis labios con tus besos
mientras escucho tu corazón a través del mío.
Mi piel camina al compás que marcan tus dedos.
Deseo que  tu aliento sincero se pose sobre mi cuello
al tiempo que tu pecho le dice piropos obscenos a mi espalda.
Está llegando el momento de parar en seco
y alimentarme del recuerdo,
pero esperaré vacía
sin que la distancia  me muerda
sin que me contagie de su apariencia extraña.
Ahora te dejo que pienses en mí
para que de nuevo pienses en mí
y así hasta que me haga mayor,
de momento y como dice la canción:
“Qué grande eres amor
y qué pequeña que soy yo...”

 
 
 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Mi otro yo


 

 
Fría  y nada transparente dice,
quien no me conoce, que soy,
que ofrezco el rocío en dosis altas
y  poseo un iceberg como órgano vital.
Dicen algunas bocas molestas
que no sé lo que es amar y que el amor duele,
 tal vez  lleven razón
pero eso lo sé yo y mi otro yo cuando está conmigo.
Es ahora cuando  aquellas lenguas tristes
deberían empañar la mirada
a través de los cristales rojos del deseo
y aunque se entrometan en mi cielo oscuro
y  naveguen por mis circunstancias
buscando fragancias disipadas en el tiempo,
no encontrarán errores escondidos
en cajitas de porcelana invisible.
Y  para aquellos picos poco agraciados
grito sin voz pero bien alto
que no siento dolor porque amo, 
 que soy en porciones muy elevadas
el final de cualquier capítulo sin comienzo,
pero eso lo sé yo y mi otro  yo cuando está conmigo.
 

lunes, 4 de agosto de 2014

Los países habitados. El Personaje I

 
Los personajes son los elementos motores de la acción, los ejes dinamizadores sobre los que gira el desarrollo de la misma: toda la narración está integrada por situaciones, se pasa de una situación a otra a través de un juego de fuerzas. Estas fuerzas son los personajes y el cambio constante de situación es lo que da lugar a la acción narrativa.
Según David Lodge:
Los personajes son seguramente el elemento aislado más importante de la novela. Otras formas narrativas, como la épica, y otras artes, como el cine, pueden contar una historia tan bien como la novela, pero nada puede igualar la gran tradición novelística europea en cuanto a riqueza, variedad y profundidad psicológica de su retrato de la naturaleza humana.
Los personajes de los cuentos y los de las novelas viven en medios distintos y deben adaptarse a aquellas formas para las que han sido creados:
Los personajes de una novela poseen más espacio para evolucionar y mostrarse que los del cuento.
La novela hace posible que existan calles adyacentes a la principal, por la que circulan y donde viven los personajes secundarios.
Diferencias entre persona y personaje:

Edward Morgan Forster, propone dos especies distintas de hombre: el Homo sapiens y el Homo fictus
El homo sapiens es el ser humano hecho de carne y hueso, nace, come, ama, se reproduce y muere.
El homo fictus, en cambio, es el personaje, un ser de ficción, un cúmulo de palabras que debe tomar la apariencia de un hombre, pero no sus características esenciales.
No podemos crear personajes con la idea de que van a ser iguales que los seres humanos, aunque es posible que se parezcan. De hecho, uno es la representación en palabras de otro, pero en esencia, son dos especies diferentes.
El escritor debe conocer sus características, las distintas formas que adopta y los lugares que pueden ocupar en la narración.
Si los géneros del cuento y la novela han sufrido una transformación intensa entre los siglos XIX Y XX -sobre todo la novela, que ha pasado del realismo del XIX a ser el género híbrido y complejo que conocemos hoy-, los habitantes de esos espacios de ficción han viajado en el mismo barco y, por eso, su transformación se ha ido ajustando a los cambios operados en su entorno, es decir, en los géneros para los que fueron creados.
En el siglo XIX, siglo de las novelas, río y del realismo, el narrador es el dios de la historia. Su voz en tercera persona resuena en todos los rincones de la narración; penetra en la conciencia de los personajes y los desmenuza ante el lector.
Son los personajes-tipo, instrumentos de los que se vale el escritor para analizar la sociedad, la época y el país en el que vive.
El siglo XX supone un acercamiento a la conciencia de los personajes. El narrador omnisciente es sustituido por otros narradores. Con el hallazgo del monólogo interior se eliminan los intermediarios.
El lector del siglo XIX veía al personaje a través de un narrador omnipresente y ubicuo, pero en el siglo XX, uno de los objetivos de la novela es que el lector "escuche" directamente el pensamiento del personaje sin aparente intervención del narrador.
En el siglo XX no importa tanto como en el XIX la evolución de un grupo social y de sus héroes, los hechos, las acciones; importa más el propio proceso de la escritura, la evolución, la aventura interior de los personajes.

Tipos de personajes:
La clasificación es la siguiente:
-Personajes principales y secundarios
 
Personajes principales:
Son el centro de la acción.
Los que llevan la voz cantante.
Cumplen funciones decisivas para el curso de la narración.
Sufren cambios a lo largo del proceso narrativo (muchas veces lo que se nos cuenta es, precisamente, el relato de su evolución.
Poseen un móvil para sus actos: su acción puede provenir de un deseo, de un temor, de una necesidad que les obliga a luchar contra las circunstancias. Pero los personajes no tienen por qué ser heroicos.
El lector se siente atraído por estos personajes, incluso aunque su conducta no sea heroica. Se produce una identificación emocional entre ellos y el lector.
La historia del personaje principal o protagonista domina la acción (aun cuando éste sea dominado, a su vez, por las circunstancias.
 
Personajes secundarios:
En segundo plano
Los personajes secundarios cumplen varias funciones dentro de la trama:
Los hay que son protagonistas de subtramas, brotes que crecen alrededor del tronco principal. Las funciones de esas subtramas en las novelas son diversas: sirven por un lado, de apoyo a la historia esencial; pero también se entrelazan con ella generando intriga o variando el ritmo emocional de la narración.
Apenas evolucionan, o si lo hacen, son movidos por las circunstancias y no por la voluntad
Muchos personajes secundarios van apareciendo aquí o allí y son utilizados por el escritor como "fondo" de la narración. Poco definidos, no llegan a poseer una entidad propia aunque pueden representar algo. Su misión es dar vida al entorno.
El antagonista opone su fuerza al protagonista de la acción. A menudo, el protagonista se define por oposición a su antagonista. Otras veces, dicho antagonista no es humano, sino un obstáculo que se opone al protagonista y que éste debe superar para llegar a cumplir sus afanes.
-Personajes tipo y personajes característicos

Personajes tipo
Los personajes-tipo son sociales, se erigen en símbolos de un sector de la humanidad.
Los que llamamos "tipo" son personajes extremos, porque se estructuran alrededor de una característica que es común a muchos seres humanos -seres que en esencia son muy distintos unos de otros- y están envueltos en esa única cualidad.
 
Personajes característicos
Los personajes característicos no son sociales sino individuales. Se definen por oposición a los personajes-tipo, es decir, son todos los demás -mayoría abrumadora en cuentos y novelas- No están ahí para representar a un grupo humano, sino a un ser individual, con historia propia, y, sobre todo, desde muchos ángulos diferentes incluso contradictorios, es decir, pretenden ser más reales, más parecidos a nosotros, los seres humanos.

RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS
La caricatura literaria
La caricatura literaria se basa en los mismos principios que la del dibujante: la selección y la hipérbole (exageración) La caricatura es un retrato que consiste en seleccionar el rasgo -o rasgos- más destacado del personaje y exagerarlo.
El objetivo evidente de la caricatura suele ser el sarcasmo y la ironía, y más cuando la exageración de los rasgos raya en lo grotesco. Es el caso del célebre soneto de Quevedo "Erase un hombre a una nariz pegada..."
Otras veces, el objetivo de la caricatura no es provocar risa. Esta forma de retrato, en la que se destacan los rasgos más característicos del personaje, posee también un gran potencial poético.
Ramón Gómez de la Serna maestro de la suma de metáfora y humor, se adentró en la caricatura en sus Retratos contemporáneos y sus Greguerías.

Ejercicio
Escribir dos caricaturas. El personaje en ambos casos, será el mismo pero el objetivo va a ser distinto.
Una de las caricaturas debe ser humorística, exagerando los rasgos hasta lo grotesco, y la otra expresionista, escogiendo esos caracteres que hacen tan peculiar al personaje y que tienden un puente entre lo que vemos de él y lo que vemos a través de él, es decir, lo interno.

LECTURAS RECOMENDADAS

Grandes esperanzas (CharlesDickens)
Eugénie Grandet (Honoré deBaltzac)
Las uvas de la ira (JohnSteinbeck)
El abrigo (En el volumen Historias de San Petesburgo) (Nikolai Gogol)

PROPUESTA EJERCICIO
Tomar "La colmena" la "novela coral" de Camilo José Cela, e intentar desentrañar el mosaico de personajes que contiene.
Recordar que en La Colmena aparecen nada menos que doscientos noventa y seis personajes y cincuenta históricos, y que solo treinta de entre esta muchedumbre tienen importancia en el transcurso de la narración
Página a página ir elaborando diversas listas de personajes de esa novela, agrupándolos en cada uno de ellas según el orden de importancia que puedan tener.
La desaparición o continuidad de estos personajes irán orienta acerca de su importancia.
Otro detalle que delatará esta importancia relativa es la cantidad de detalles descriptivos de todo tipo que el escrito vierte cuando el personaje aparece por primera vez.
Hay que tener en cuenta, que este ejercicio es muy largo y complicado; no es necesario completarlo en el primer intento. Es un trabajo que se puede retomar y que aleccionará acerca de la construcción del personaje novelístico.

martes, 6 de mayo de 2014

I feel like dying if I dont't have you




Comenzaré diciendo
que cerré con un pespunte doble
el motor de mis actos
y de nada sirvió.
Con los nudillos apretados
y una maleta repleta de asuntos pendientes
vagabundeé por  oasis llenos de colores mates
y me perdí.
Paseando por el laberinto de la serenidad
dibujé rostros conocidos
escondiendo recuerdos, ahora,
inexistentes en mi memoria,
pero a través de los pasos mal consentidos
apareciste tú.
Sin darme cuenta
habías deshecho la  puntada de doble hilo
y la abertura por la que respiraba mi ansia
cada vez  más amplia,  cada vez más profunda,
pedía, a voces, besos infinitos y
caricias atrevidas que no cesaban
despertando un deseo indestructible.
Miro atrás y no recuerdo
en qué momento  te empecé a querer,
ni tampoco cuando empecé
a negarme  a no quererte más.
Si vuelvo la mirada al frente
seguiré caminando en cueros
por donde el roce de tus dedos me guíen,
buscaré encuentros anónimos
donde atragantarme con tu sonrisa.
Escribo este poema porque sí,
por ti y para ti,
pero  un poema no se hace con lo justo
necesita aroma a lirio recién cortado
y los acordes ofrecidos de tu voz templada.
Y, en este instante, acabaré diciendo en inglés
porque en castellano toca a llanto:
I feel dying if I dont’ have you

 

jueves, 17 de abril de 2014

Los géneros literarios



Los géneros literarios son las categorías en las que se puede clasificar una obra literaria atendiendo a su forma, a su contenido y a su finalidad.
Clasificación de los géneros literarios

Género lírico:

Transmite de manera subjetiva sensaciones, vivencias o pensamientos. Tiene como forma habitual de expresión el verso. Se consideran pertenecientes a este género desde un poema subjetivo (elegía a Ramón Sijé, de Miguel Hernández) hasta un poema moral (Epístola moral a Fabio, de Andrés Fernández de Andrada) Sin embargo, también hay poesía escrita en prosa (Mortal y Rosa, de Francisco Umbral) denominada prosa poética.
Se consideran líricos aquellos textos que expresan de manera subjetiva los sentimientos, vivencias o pensamientos del autor.
El género lírico se puede caracterizar por los aspectos formales  y por la finalidad con que ha sido escrito.
En cuanto a la forma, los textos líricos generalmente están escritos en verso. No obstante, hay autores que prefieren la prosa para la expresión subjetiva de sentimientos. Esta forma de escritura, recibe el nombre de prosa poética.

Principales estrofas:

Pareado: Dos versos de arte mayor o menor con ritma única e indiferente AA, aa.
Terceto: Tres versos endecasílabos con ritmo consonante  A-A.
Soleá: Tres versos octosílabos con ritma asonante a – a.
Cuarteto: Cuatro versos generalmente endecasílabos con ritma consonante ABBA.
Serventesio: Cuatro versos alejandrinos o endecasílabos con rima consonante ABAB.
Redondilla: Cuatro versos octosílabos con rima consonante abba.
Cuarteta: Cuatro versos octosílabos con rima consonante abab.
Cuaderna Vía: Cuatro versos alejandrinos con rima consonante AAAA Tiene su origen en el Mester de clerecía.
Copla: Cuatro versos de arte menor con rima asonante a- a Tiene carácter popular y es cercano al romance.
Seguidilla: Cuatro versos heptasílabos y pentasílabos con rima asonante 7-5a-7-5a. Muy popular en Andalucía.
Lira: Cinco versos heptasílabos y endecasílabos con rima consonante 7a-11B-7a-7b-11B Introducida por Garcilaso desde Italia en el siglo XVI.
Quinteto: Cinco versos endecasílabos con rima consonante de los que no rimen tres seguidos, los dos últimos no formen pareado y no queden ninguno suelto.
Quintilla: Cinco versos octosílabos que cumplen las mismas condiciones que el quinteto.
Copla de pie quebrado: Seis versos octosílabos con rima consonante 8a-8b-4c-8a-8b-4c.
Octava real: Ocho versos de arte  con rima consonante ABABABCC Procede de Italia.
Octava italiana: Ocho versos de arte mayor con rima consonante ABBCDEEC. Los versos cuatro y ocho terminan en palabra aguda.
Décima: Diez versos octosílabos con rima consonante abbaaccddc.
Soneto: Catorce versos endecasílabos con rima consonante ABBA ABBA CDC DCD.
Villancico: Número indeterminado de versos octosílabos y hexasílabos con rima consonante, estribillo y estrofa o glosa de extensión variable. Los satíricos o jocosos  se llaman letrillas.
Romance: Número indeterminado de versos generalmente octosílabos con rima asonante en los pares. Tiene variantes como el romancillo, el romance endecha y el heroico.
Serie épica: Número indeterminado de versos entre catorce y dieciséis sílabas con monorrima asonante. Empleados por el Mester de Juglaría en la Edad Media.
Silva: Se alternan libremente  versos heptasílabos y endecasílabos, entre los que se pueden quedar alguno suelto y con rima consonante.
Estancia: Número indeterminado de versos heptasílabos y endecasílabos con rima consonante cuya estructura se repita y a lo largo del poema.

Subgéneros líricos:

Los textos líricos pueden agruparse según la temática desarrollada en diversos subgéneros:

Elegía: Expresa sentimientos de dolor por la muerte de un ser querido (Llanto por Ignacio Sánchez Mejías, de Federico García Lorca). También se ha utilizado para la expresión de la fugacidad de la vida y de la nostalgia de la juventud perdida.
Égloga: Se estructura como un diálogo entre pastores acerca de asuntos amorosos en un barco bucólico e idealizado (Églogas de Virgilio, Juan del Encina o Lope de Vega, entre otros)
Oda: Es un poema de larga extensión que trata asuntos diversos y en un tono elevado (Oda a la vida retirada de Fray Luis de León)
Canción: Generalmente de tipo amoroso (Canción V, de Garcilaso de la Vega), aunque también tiene cabida cualquier otro sentimiento.
Sátira: Tiene por objeto la presentación humorística y breve de vicios y defectos individuales o sociales (algún aspecto de El libro de Buen Amor, del Arcipreste de Hita)
 
Género narrativo:

Presenta una historia contada por un narrador. Se identifica con la narración de acciones. Pertenecen a esta clasificación la novela (La busca, de Pío Baroja) el cuento (¡Adiós Cordera!, de Clarín), la leyenda (Maese Pérez el Organista, de Gustavo Adolfo Bécquer), el poema épico (Cantar de Mío Cid) y el apólogo (El Conde Lucanor, de don Juan Manuel).
En la estructura de la narración son fundamentales tres elementos: el narrador (omnisciente, testigo, protagonista), la ordenación de los hechos en el tiempo y los personajes (protagonistas, antagonistas, secundarios)
Los textos narrativos son aquellos que desarrollan una historia inventada o imaginada contada por un narrador.
El rasgo más característico de este género es la presencia de un narrador, de una voz que narre los hechos y que puede coincidir o no con el autor.
En relación con su forma lo más frecuente en la actualidad es que los textos narrativos estén escritos en prosa, pero en la antigüedad grecolatina y en la Edad Media la mayoría están escritos en verso, tanto si relataban hazañas de héroes (cantares de gesta, propios del mester de juglaría) como vidas de santos o asuntos de temas religiosos (obras del mester de clerecía)

Subgéneros narrativos en verso:
 
Epopeya: Es un poema extenso en el que se elogian las hazañas prodigiosas de un héroe. Las epopeyas de Homero (Ilíada, Odisea) sirvieron de modelo al género.
Cantar de Gesta: Se trata de un poema épico de creación y difusión oral, destinado a ensalzar las hazañas de un héroe local o nacional. Los cantares de gesta surgieron en la Edad Media (Chanson de Roland, en Francia, Cantar del Mío Cid, en España) debido al espíritu de la época. Están escritos en versos entre catorce y dieciséis sílabas divididos en dos hemistiquios y agrupadas en tiradas monorrimas.
Romance: Es un poema breve de creación y difusión oral en sus orígenes. Surgieron en el siglo XV como fragmentos relevantes de  los cantares de gesta, pero pronto se convirtieron en un género autónomo en el que podían tratarse los temas más diversos (amorosos, caballerescos históricos, etc. Están escritos en versos octosílabos con rima asonante en los versos pares y sueltos los impares.
 
Subgéneros narrativos en prosa:

Novela: Es un relato extenso que desarrolla una historia en un espacio y un tiempo determinados. En la novela hay una acción ficticia durante la cual se describen ambientes, se cuentas hechos y se analizan las conductas y los sentimientos de los personajes. El ingenioso hidalgo don Quijote de  la Mancha, de Miguel de Cervantes (siglo XVII), se considera la primera novela moderna europea.

Elementos de la novela:

1.-El punto de vista:
El narrador es el sujeto que, desde un punto de vista concreto, cuenta los hechos de la historia, presenta a los personajes, los sitúa en un espacio  y tiempo determinados, observa los  hechos que le rodean y muestra su forma de pensar y su forma de comportarse. La manera de contarlo todo es importante para la comprensión de la historia.
Distintos tipos de narradores:
-Narrador en primera persona: Cuando quien cuenta los hechos participa en la historia que cuenta. Hay dos clases:
Narrador-protagonista: La historia la narra el personaje principal.
Narrador-personaje secundario: Narra la historia un personaje secundario, que participa en la historia pero no es el protagonista.

-Narrador en segunda persona: Cuando en narrador cuenta los hechos a un tú que a veces puede ser él mismo, de tal manera que se desdobla. Es una técnica que aparece en la novela contemporánea.

-Narrador en tercera persona: Cuando quien cuenta la historia está fuera de ella.

-Narrador objetivo: El narrador es un mero testigo de los hechos y se limita a narrar aquello que ve, sin poder entrar en el interior de los personajes.

-Narrador omnisciente: El narrador describe lo que los personajes ven, sienten o piensan. Lo conocen todos sobre el personaje.
 
2.-La acción:

La acción está formada por todos los acontecimientos y situaciones que componen una historia. Dichos acontecimientos se pueden organizar en núcleos con cierta anatomía, llamados episodios.
El conjunto de acontecimientos y hechos de la historia se denomina también argumento. La forma de organizar dichos acontecimientos se denomina trama.
 
3.-Los personajes:

Los personajes son aquellos que realizan las acciones que relata el narrador.
Por su importancia en el desarrollo de dicha acción, los personajes pueden ser principales o secundarios. Dentro de los principales se encuentra el protagonista, que es el personaje más importante de todos. A su oponente se le denomina antagonista.

4.-La estructura:

Los elementos de la narración se organizan para formar un tono interrelacionado. De manera general, se distinguen tres partes en la narración:

Planteamiento: Es la parte inicial del relato donde se proporciona la información necesaria para que se desencadene la acción posterior.
Nudo: Es el momento de mayor complejidad de la historia y donde se continúa lo iniciado en el planteamiento.
Desenlace: Es el episodio final en el que se resuelve o finalizan los conflictos. A veces el final puede quedar abierto.
 
5.-El tiempo

El tiempo es un elemento de la narración que tiene en cuenta la duración, sucesión u ordenación en que se producen los distintos acontecimientos:
La duración del tiempo puede ser diverso: varios años, un día, unas horas…
El tiempo es largo cuando se presenta un periodo de tiempo muy amplio.
El tiempo es corto cuando lo narrado ocupa pocas horas.
El orden temporal de los acontecimientos puede presentarse de diversas maneras:
Desarrollo lineal: Los hechos se presentan con el orden cronológico en que se produjeron.
In media res: La narración se inicia en un punto intermedio de la historia y se van relatando hechos anteriores y posteriores.
Flash-back: La narración empieza por el final y retrocede al pasado.
De acuerdo a la percepción que se tiene del tiempo esto será:
Tiempo objetivo: Es el tiempo que se puede medir por el reloj
Tiempo subjetivo: Es la percepción que se tiene del paso del tiempo, a veces una hora se hace     interminable.
En cuanto al ritmo de la historia, es decir, la relación entre lo narrado y la forma de narrarlo:
Ritmo rápido: cuando los hechos o acontecimientos se suceden con rapidez y abundancia
Ritmo lento: cuando la narración se demora en descripciones y reflexiones, de tal modo que los acontecimientos son escasos.

6.-El espacio:

El espacio es el componente narrativo que se refiere al lugar en el que se desarrolla la acción y por el que se mueven los personajes.

Espacio real: Corresponde con lugares auténticos e identificables.
Espacio imaginario: No existe en la realidad pero ha sido creado a partir de lugares similares de la realidad. Aunque no es auténtico, contiene elementos reales o posibles.
Espacio fantástico: No existe ni tiene relación con espacios reales.

Cuento: Es una narración breve de una acción fingida en todo o en parte. Su brevedad obliga a presentar las historias de manera condensada. El cuento se aleja de la novela, por ejemplo, en menor número de personajes, el espacio –que es imaginario- y elementos argumentales muy sencillos pero repetitivos (Cuentos de la selva de Horacio Quiroga)
Leyenda: Es un relato de ficción que tiene su origen en un hecho histórico o seudohistórico en el que intervienen acontecimientos fantásticos (Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer)
Apólogo: Es  un cuento que transmite códigos de conducta y normas morales. Terminará siempre con una enseñanza denominada moraleja. Durante la Edad Media recibieron el nombre de exiemplos (El conde Lucanor, de Juan Manuel)
Epístola: Aborda un tema doctrinal, filosófico-moral o satírico, adoptando la forma de una carta con destinatario explícito. La epístola escrita en verso fue muy cultivada en la literatura española de los siglos XVI, XVII y XVIII.
Fábula: Exponen anécdotas mediante la personificación de animales como protagonistas. Terminan siempre con una enseñanza o moraleja. Famosos por sus fábulas son Tomás de Iriarte y Félix María de Samaniego.
Ensayo: Es un texto a través del cual el autor se dirige a un público muy amplio para exponer y defender su actitud ante una cuestión determinada. El lenguaje utilizado busca la exposición  original de ideas y la riqueza del estilo. El ensayo alcanzó momentos de esplendor en la literatura española del siglo XVIII y con la Generación del 98.

Género dramático o teatral:

Sus textos se caracterizan por estar escritos para ser representados, no leídos. Presenta el texto a través del diálogo directo de los personajes. Estos diálogos pueden aparecer escritos en prosa (Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo) o en verso (Don Álvaro o la fuerza del sino, del Duque de Rivas)
Otros elementos caracterizadores del texto teatral son las acotaciones y los apartes. Los primeros sirven para informar acerca de los movimientos de los personajes, sus sentimientos, actitudes y sobre el tiempo y el espacio en el que se desarrolla la acción. Los segundos reproducen lo que piensan los personajes para que el lector entienda  mejor el desarrollo del texto.
Se consideran pertenecientes a este género los textos en que las acciones son presentadas directamente a través del diálogo de los personajes.
Los diálogos teatrales pueden aparecen en prosa o en verso.
Los textos teatrales presentan una peculiaridad están pensados para ser representados. Las observaciones de cómo se debe interpretar la obra se indican a través de las acotaciones. Estas acotaciones teatrales aclaran las actitudes y movimientos de los personajes durante la representación teatral.

Subgéneros teatrales mayores

Tragedia: Los personajes generalmente de una elevada condición social, luchan contra su destino, ante el que sucumben. La  tragedia clásica estaba escrita en verso y su protagonista era un héroe mitológico. La moderna alcanzó un periodo de esplendor en Inglaterra en los siglos XVI y XVII con la obra de William Shakespeare.
Comedia: Los personajes representan acciones de la vida cotidiana tratadas de manera cómica. Los conflictos se resuelven en un final feliz.
Drama: Comparte rasgos con la tragedia y la comedia. Presenta un conflicto doloroso
pero admite escenas cómicas. Cuando el conflicto se plantea de modo colectivo o trata aspectos de la vida social y laboral se domina drama social.
 
Subgéneros teatrales menores:

Auto sacramental: Pieza breve, de un acto, de carácter religioso y alegórico que termina con la exaltación de la Eucaristía.
Entremés: Obra corta que se representa durante el siglo XVII en los entreactos de las comedias largas. Cervantes fue el maestro del género.
Sainete: Pieza breve, con personajes populares, que desarrollan una acción cómica en un ambiente claramente costumbrista. Don Quintín el amargao, de Carlos Arniches, es una buena muestra del género.