La mujercilla del mantón azul cielo, es Marisa (mi hermana). Desde que era una cría le ha gustado el flamenco, como a todos en la familia, será que lo llevamos en la sangre, mi madre de Córdoba mi padre también. A mi con un año y medio, me vistieron de gitanillo, aunque todavía no se había despertado en mí las ansias por el baile. Pero mi hermana, con diecisiete años, ya hacía sus pinitos por la feria de abril en Sevilla. La mayor, como la llamaba mi hermano, igual te hace reír que llorar, parece fuerte pero, es sensible y mágica. Hoy el momento de atención es para ella, porque está pasando por un mal momento, porque no se puede ser más graciosa, ni más simpática, ni más loca, ni más cariñosa, siempre pendiente de la familia, siempre pendiente de todos, siempre pendiente de la mama, siempre tan generosa, siempre tan auténtica. Por hacer de su hijo un gran muchacho. Necesito que se cuide (aunque sé de sobra que en eso su marido ayuda mucho) que no se ponga mala, que esté siempre ahí, t...