EL ROJO NO ES SOLO UN COLOR
En ella no es su belleza -si la tuviera- lo que le hace distinta, tampoco su forma de vestir o su pelo cada día más pobre, ni sus arrugas ya indiscretas en las palmas de las manos o en los pliegues del cuello, siempre alejado de los hombros, siempre despejado, siempre libre. En ella, el rojo es su táctica para ser feliz. Juega con las letras, y con las energías de los minerales, a los que escucha como si le cantasen coplas. Ahora ha encontrado otra parte de ella en el libro que sujeta con seguridad y agradecimiento. Ahora que el tiempo le permite conversar con las ideas descubre que no es tan malo hacerse mayor, que envejecer rica en inquietudes y pobre en tiempo, tiene enmienda. En ella, lo que le diferencia del resto es el respeto por la belleza, la seguridad del trabajo bien hecho, la capacidad de lucha consigo misma, por equilibrar el SI con el NO. En ella el rojo es su salvación.