viernes, 27 de abril de 2012

Hasta siempre Danko

HABLA, HABLA PERRITO

Ladronzuelo de pelo pincho y corto,
orejuelas válidas para sus menesteres,
figura de concurso ganador, negra y blanca,
cobrador de piezas sin cobrarlas,
juguetón como niño con reyes estrenados.
Pelotita que cae
con dientes de tortura la roba
Habla, habla perrito
¿Quién no te escucha?
Tiempo hace que callas al verme
que las orejuelas válidas no se mueven
que el rabito tieso se esconde entre tus corvas.
La luna observa desde lo alto
tus pelillos ya blancos,
tus ojillos aventureros,
tus flojas patitas,
tu corazón enfermo.
Desde el cielo,
no el que tú y yo conocemos,
no el de puntillitos de nieve,
ni el de mil colores
sino el cielo de los buenos
aclaman con gritos sordos tu llegada.
Habla, habla perrito
¿Quién no te escucha?
Hace rato que te miro y no te veo
tú reloj marca compases a contratiempo
al ritmo de una Güajira cubana,
tic, tac, tic, tac ....tic....tac....tic............
 ya no le escucho.

jueves, 8 de marzo de 2012

Carta de despido tono irónico







Esta es una aportación de una colaboradora a este blog. Es un ejercicio del tema La actitud del narrador: el tono.





Estimado Sr. Pérez,

Por la presente sentimos comunicarle que en el día de hoy esta empresa ha decidido prescindir de sus servicios por motivos de eficiencia y de rentabilidad, que nos lleva a la necesidad de amortizar su puesto de trabajo.

Agradecemos su dedicación durante estos años y en especial sus grandes habilidades de comunicador, yendo de departamento en departamento difundiendo informaciones falsas y calumniosas sobre sus compañeros.

También sus especiales dotes de liderazgo que le han permitido persuadir a su equipo para que cumpliera puntualmente con su trabajo mientras usted se ausentaba para asistir a sus clases de padel. Además de su capacidad para eludir las reuniones con la dirección porque no podía empañar con una falta de asistencia su brillante carrera como campeón de dicha disciplina deportiva.

Asimismo sentiremos la falta de su control y colaboración en el área contable de la compañía y no olvidaremos su firma de las guías telefónicas en el lugar de los libros oficiales de contabilidad, ni la rapidez con las que el registro mercantil las legalizó después de que usted las presentara.

Y finalmente sus aptitudes para la observación no tienen limites cuando se trata de fijar su mirada en el torax de sus compañeras, lo que nos ha obligado a reponer el teclado de su ordenador en repetidas ocasiones, a causa de su constante babeo que ha fundido las conexiones internas del aparato. Estos incidentes nos llevan a incurrir en un gasto extraordinario que la compañía no se puede permitir en tiempos de ajuste económico. Si bien es verdad que su contribución a la supresión del hilo musical ha sido de gran valor, pues sus voces, risotadas, groserías y conversaciones privadas por el móvil impedían que las melodías fueran debidamente escuchadas por el resto del personal, esta reducción de costes no ha sido suficiente para compensar el gasto anteriormente mencionado.

Para terminar, solo nos queda desearle toda clase de éxitos, incluidos los deportivos, en la nueva etapa profesional que se abre para usted a partir de hoy.

Atentamente


CHICHINEIBOL INTERNATIONAL CORPORATION LTD.
DPTO. DE RECURSOS HUMANOS

martes, 14 de febrero de 2012

Como escribir un libro y publicarlo. Sonia Belloto











En la anterior entrada del blog, que casi ya ni me acuerdo, estábamos con el curso de creación literaria, habíamos visto “El estilo. El uso del lenguaje I”, pero antes de continuar con el siguiente tema, os presento un libro, es de la editora brasileña SONIA BELLOTO y se titula “Como escribir un libro y conseguir publicarlo”. Os dejo un resumen.

TIPOS DE TEXTOS
Texto autista:
Aquel que tiene significado únicamente para el autor. Introduce situaciones o sentimientos que solo significan algo con relación a sí mismo. Es como si se encontrara en un mundo particular escribiendo sobre cosas personales. Hay gente que se cree que escribiendo sobre las cosas cotidianas que ocurren en su vida aporta material suficiente para un buen libro. ¡Cuidado! Si narras solo situaciones banales sin crear una identificación con el lector, ni despertar su interés, estarás escribiendo un texto autista.
Texto nacido de la vanidad:
Es aquel que el autor escribe únicamente para demostrar que sabe mucho sobre el tema. Su objetivo es impresionar, al lector, no captar su atención. Cuanto más complicadas son las palabras y más rebuscados los conceptos, más inteligente parece ser el autor del texto. De ahí que muchos autores con el deseo de mostrar la cultura que poseen, acaben por escribir involuntariamente textos de vanidad. Cuando escribas, intenta solucionar y no incrementar los problemas al lector. Escribe con el objetivo de transmitir la idea de la forma más eficaz posible. Puede que no sepas que escribir un texto sencillo y con un ritmo agradable supone un gran trabajo para el autor. De modo que, tal como ocurre en el caso de los textos autistas, si todavía no eres un escritor famoso, evita los textos de vanidad, excepto que escribas para lectores que lo único que desean sea admirar tu nivel cultural y a quienes no les importe que los textos sean innecesariamente rebuscados.
Texto bien intencionado:
Este tipo de textos pretende transmitir ideas interesantes y captan la atención del lector pero el autor desconoce las técnicas necesarias para hacerlo. Por eso muchas veces el texto pierde ritmo o se vuelve pesado. Escribir un texto bien intencionado es como diseñar y construir un coche en el garaje de casa usando herramientas domésticas. El modelo doméstico generalmente peca de falta de calidad en el acabado y no es sometido a pruebas de resistencia y fiabilidad. Lo mismo ocurre con los textos bien intencionados.
Texto planificado:
Es el texto eficaz. El autor conoce las características del lector al que pretende llegar, domina el tema y aplica las técnicas para hacerlo más interesante. El resultado es un texto profesional. Si se trata de un libro, es el sueño de todas las editoriales.
Determinar el perfil del lector es una condición fundamental para producir un texto planificado. La segundo condición es conocer el tema. Si no conoces el tema sobre el que estas escribiendo, lo dejarás entrever. Y no basta con recopilar información; es preciso seleccionar la más interesante y organizarla. Conociendo el perfil del lector y el tema, ya estás preparado para crear textos bien intencionados pero no textos planificados. Cuando estés escribiendo un texto para publicarlo se trabajo con un lector ficticio que posee las principales características del público al que pretendes llegar. De ahí la necesidad de conocer técnicas para guiar a ese lector ficticio por el texto de la forma más eficiente posible. Esas técnicas se refieren a la forma de desarrollar el texto y tienen como objetivo optimizar el efecto de la información.
En el pasado, y todavía en algunos casos quien se encargaba de optimizar el texto eran los editores literarios. El autor escribía, presentaba el texto y el editor sugería cambios para hacerlo más eficaz.
Muchos de los grandes escritores del pasado trabajaban con grandes editores. La función de los editores consistía en transformar los textos bien intencionados en textos planificados. En la actualidad la función del editor literario es diferente. Debido a la gran cantidad de material que llega a las editoriales, el editor literario se ha convertido exclusivamente en el encargado de separar lo que tiene potencial para publicarse de lo que será rechazado. Si sabe producir un texto profesional sin la colaboración de un editor, tendrá la posibilidad de que una editorial se lo publique; en caso contrario su material sencillamente será rechazado.
Cuando estés escribiendo, no adoptes nunca la función del escritor y del editor literario al mismo tiempo. Si lo haces te bloquearás. A la hora de escribir limítate a escribir y deja la edición del texto para el momento oportuno.








martes, 26 de abril de 2011

El estilo. El uso del lenguaje I




¿Qué es el estilo?
Utilizando la definición del diccionario de retórica, el estilo es el conjunto de rasgos formales que caracterizan el modo de expresarse de una persona, o el modo de escribir de un escritor. También se puede definir como el conjunto de rasgos formales que caracterizan un grupo de obras. El estilo es la huella dactilar que el escritor deja en su texto. Expresa su forma de ver el mundo y sus rasgos son reconocibles y únicos.
Encontrar un estilo propio. El fondo y la forma
El estilo es la forma que el escritor elige para contarnos una historia. El escritor tiene en su imaginación una historia y el instrumento que posee para desarrollarla es el lenguaje. Cada escritor tiene su estilo porque su manera de mirar es siempre distinta a la de cualquier otra y, por tanto, la forma que buscará será siempre tan personal e intransferible como el carnet de identidad. La arquitectura básica de un texto es la siguiente: un texto está compuesto de párrafos, de frases; las frases, de palabras. La selección y combinación adecuada de estos tres elementos proporcionarán respectivamente, claridad, ritmo y fluidez a nuestra narración.
Claridad:
Para conseguir la claridad de un texto hay que buscar la palabra adecuada. No hay que conformarse con la primera palabra que se nos venga a la mente. Seguro que hay otra que matice el pensamiento, que consiga expresar de forma precisa lo que pensamos. El diccionario puede ser de gran ayuda, pero buscar en él no significa cargar nuestro escrito con términos rebuscados ya que puede ser molesto para el lector.
Para buscar la palabra adecuada hay que tener en cuenta lo siguiente:
-Evitar las repeticiones: Cada frase debe aportar algo nuevo, es conveniente revisar el párrafo y que no hemos repetido varias veces el mismo pensamiento con palabras distintas. La claridad se logra con precisión lingüística.
-Adjetivos descoloridos: Hay adjetivos que se decoloran con el uso y no aportan nada al significado: estupendo, precioso, maravilloso...
-Palabras comodín: Son las palabras que usamos siempre porque tienen muchos significados y se pueden poner el cualquier lugar: verbos polisémicos como haber, hacer, tener ser... o sustantivos como cosa o cuestión.
-Las redundancias: No aportan nada al significado, como entrar dentro, belleza estética
-Las cacofonías: son sonidos repetidos que maltratan lo oídos. Una de las más típicas es la que provocan los adverbios acabados en –mente.
Ritmo y Fluidez:
La escritura debe tener un ritmo interno, una melodía que la cohesiona. Para conseguir ese ritmo hay que atender a la extensión de la frase.
La mejor manera de conseguir un buen ritmo es ir alternando frases largas y frases cortas, disponer con proporción esas frases que encadenan un pensamiento y obtener así un párrafo armonioso.
Para componer un párrafo armonioso no hay más remedio que conocer las normas de la sintaxis. Es preciso recordar que hay tres tipos de oraciones compuestas:
Las coordinadas: se establece una relación entre oraciones simples, sin subordinación, ni dependencia entre ellas.
Las yuxtapuestas: se establece una relación entre dos o más oraciones simples sin ningún nexo que las que se separan por una pausa en el habla y por una coma en la escritura.
Las subordinadas: en ellas hay una oración (la subordinada) que se establece con otras (la principal) una dependencia sintáctica (es decir, las subordinada no se entiende sin la principal)
Cada tipo de oración lleva implícita en su estructura un ritmo. En las coordinadas y las yuxtapuestas es más rápido, más activo. Las subordinadas confieren al texto una cadencia más lenta y descriptiva.
Consejo de Bioy Casares basándose en el libro Traficando con palabras de la escritora Vernon Lee:
“No refieran acciones violentas con verbos auxiliares y frases largas; no describan un paisaje con términos de acción, no digan que el pasto crece y que los árboles estiran sus ramas, porque entonces una escena tranquila se convierte en una función de circo”
Cada ritmo lleva en sí mismo la semilla de una emoción. El ritmo debe adaptarse a la emoción y al tono elegido para contar la historia; esta es la forma de conseguir ese estilo que uno fondo y forma, en el que el molde elegido es precisamente el elegido y no otro.
Para crear un estilo reflexivo, descriptivo, contemplativo, donde ocurra poca acción, daremos más preponderancia a las subordinadas.
El ritmo debe adaptarse al tono, a la actitud del narrador.
Pero no sólo los tipos de frases contribuyen a la creación de esa “música interna”. El orden que guardan las palabras también es imprescindible para la buena resolución del ritmo.



Cuando se quiere escribir algo, se establece una especie de tensión recíproca entre uno y el tema de modo que uno atiza al tema y el tema lo atiza a uno. Hay un momento en que todos los conflictos se apartan, y a uno se le ocurren cosas que no había soñado, y entonces no hay nada en la vida mejor que escribir. Esto es lo que yo llamo inspiración. Gabriel García Márquez.



De la misma forma que una melodía o un recitativo, las frases de una oración deben estar formadas por notas largas y breves, tónicas y átonas, de modo que agraden al oído. El oído es el único juez. Robert Louis Stevenson.

RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS

El tres y el ritmo:
El ritmo tiene sus trucos. El grupo de tres términos es muy utilizado en prosa, y está a medio camino entre la enumeración (sucesión formada por cuatro o más elementos) y la sucesión de dos, que es el procedimiento normas de la lengua. Es una fórmula literaria que, utilizada con mesura, imprime al texto un ritmo muy marcado.
Tres adjetivos
Tres sustantivos
Sucesión de tres preposiciones
Dos adjetivos más una preposición
Tres preposiciones más tres adjetivos.


Manuel Mujica Lainez utilizó en su prosa el grupo de tres términos. En el vídeo uno de sus relatos interpretado por Alberto Laiseca

Ejercicios

Describir usando el ritmo del tres:
Un paisaje
Un personaje

LECTURAS RECOMENDADAS

EL ARTE DE ESCRIBIR (Luis Racionero)
LA COCINA DE LA ESCRITURA ( Daniel Cassany)
ENSAYOS LITERARIOS (Robert Luis Stevenson)
EL ARTE DE LA FICCIÓN (David Lodge)

PROPUESTA DE EJERCICIO

De un texto ya escrito:
Subrayar todas las palabras que sean:
Vacías
Redundantes
Rebuscadas
Cacofónicas
Cambiar por otras o eliminarlas sin que se modifique el significado del texto.
Leer de nuevo.
Subrayar todas las frases:
Confusas
Demasiado enrevesadas
Si no dicen nada con respecto a la frase anterior.
Cambiar o suprimir.
Leer de nuevo el texto, y volver a leer la versión inicial.
¿Cuál de ellos expresa mejor lo que se pretende contar?

jueves, 7 de abril de 2011

La actitud del narrador: el tono


La actitud del narrador: el tono. El tono de un hablante es la inflexión de la voz y modo particular de decir una cosa, según la intención del que habla. El tono implica intencionabilidad, el hablante se expresa siempre con un objetivo y esa información es la que nos proporciona el tono. A través del tono de nuestra voz estamos dando al lector la información que necesita para captar el mensaje. En definitiva el tono es la actitud emocional que el narrador mantiene hacia el tema. Refleja su personalidad.

Tipos de tonos: Digamos que los tonos existen en “innumerable número”. Para tener una idea de ese número, puede resultar interesante leer el fragmento del drama de Edmond Rostand “Cyrano de Bergerac”. (Leer fragmento).

Tono frío: Las características esenciales del tono frío serán las propias del lenguaje informativo.

-El narrador no se implica emocionalmente; se limita a exponer el tema, utilizando formas impersonales y generales
-Las frases son claras y precisas: se busca el valor informativo del texto.
-Los enunciados son axiomáticos, afirman de manera tajante. (Forma de expresión propia de discursos informativos que se limitan a exponer hechos y datos)
-Predomina la oración simple.
-Escasean las figuras literarias.
Un texto narrado en tono frío es impersonal, afirmativo y conciso. El valor imperante es el informativo.

Tono íntimo: llena las páginas de la prosa poética: por ejemplo Gabriel Miro. Está en el otro extremo del espectro tonal y, por tanto, sus características son opuestas a las del tono frío:

-La emoción del narrador ocupa un primer plano. Todo transcurre a través de su subjetividad, de sus sentimientos hacia lo que ve y siente.
-No es necesario que la información sea clara ni precisa, pues no es la finalidad del texto. Puede ser deliberadamente ambigua, dudosa....
-Son frecuentes las figuras literarias, ya que este tono se acerca mucho más al registro poético de la lengua. Abundan los adjetivos (sobre todo los afectivos)
-Predomina la oración subordinada.
El valor principal de un texto en tono íntimo es la emoción del narrador, que se refleja en lo que se cuenta; por eso utiliza el registro poético como expresión. No hay un tono más íntimo que el de la poesía.

Otros tipos de tonos:
El tono irónico: sugiere lo contrario de lo que se dice burlándose de ello. El texto ha sido escrito por un narrador sarcástico, que ha tomado partido.
El tono consultivo implica al lector en el texto, lo implica en su situación. El narrador parece estar haciendo preguntas constantemente al lector.
El tono enfático destaca el texto mediante exclamaciones, exageraciones, hipérboles. El narrador parece estar alzando la voz.

En mis frases metafóricas la palabra “tono” me suscitará la imagen de una sonora cuerda tirante y también la de la íntima vibración de un narrador. Anderson Imbert.
La conducta del narrador es determinante para la coherencia interna de una historia, la que, a su vez, es un factor fundamental de su poder persuasivo. Mario Vargas Llosa
Me gusta de vez en cuando intervenir directamente, como autor, como yo mismo. En este caso todo depende del tono. Desde la primera palabra mi reflexión tiene un tono lúdico, irónico, provocador, experimental o interrogativo. Milan Kundera.

RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS

Conviene no confundir el tono con el registro lingüístico. El tono nace de la actitud que el narrador mantiene hacia el tema. El registro lingüístico es el empleo por un hablante –o un escritor- de un determinado nivel de la lengua. Hay un registro culto de la lengua, muy elaborado, rico en palabras eruditas, y otro registro popular, familiar, lleno de expresiones triviales, de las que usamos cada día. Un ejemplo muy claro es el de Don Quijote y Sancho Panza. Hablan el mismo idioma, pero parecen usar dos lenguas distintas. Don Quijote con su hábito de lector de libros de caballería, se ha contagiado de un hablar “caballeresco” muy florido y rimbombante; en cambio Sancho Panza, que es sabio en su ignorancia, dice verdades como puños en el habla popular, simple y entreverada de refranes. El escritor Raymond Queneau en su libro ejercicios de estilo nos cuenta noventa y nueve versiones de una misma anécdota.

Ejercicios

Después de leer el libro Ejercicios de estilo de Raymond Queneau, escribir un relato breve y relatarlo después cambiándolo de estilo. Pasota, paleto, amanerado, botánico, médico.

LECTURAS RECOMENDADAS

LAS CIUDADES INVISIBLES (Italo Calvino)
RETORNO DE LAS ESTRELLAS (Stanislaw Lem)
EL EXTRANJERO (Albert Camus)
POR EL CAMINO DE SWANN (EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO TOMO I) (Marcel Proust)

PROPUESTA EJERCICIO

Se propone experimentar con los tonos, buscar uniones descabelladas como:
-Una carta de amor en tono frío
-Un informe forense en tono íntimo
-Un informe bursátil en tono consultivo
-Una noticia económica en tono enfático
-Una carta de despido en tono irónico

O, como Cortázar, dar instrucciones para abrazar.
Ejemplo: Instrucciones para llorar (Julio Cortázar) Historia de cronopios y de famas

“Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia dentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos”

martes, 29 de marzo de 2011

El ojo de la cerradura, el narrador II

El narrador omnisciente: Dios todopoderoso del microcosmos de la narración. Puede hacer comentarios en mitad de la acción y emitir opiniones. Es ubicuo espacial y temporalmente puede estar en dos lugares a la vez y también en dos épocas distintas. Es el único narrador que tiene la capacidad de conocer hechos que ningún personaje del relato conoce. Tiene la capacidad de penetrar en los lugares más recónditos y ocultos de la mente de los personajes. El narrador cuasi omnisciente: Adopta en la historia el mismo punto de vista que adoptaría una cámara de cine. Este narrador guarda similitudes con el narrador testigo, ya que ocupa un lugar marginal en la historia y no puede meterse en la conciencia del protagonista y tampoco puede penetrar en el pensamiento de ningún otro personaje. El diálogo es una de las formas más eficaces que posee el narrador cuasi omnisciente de internarse en los sentimientos, reflexiones y sensaciones de los personajes. Un ejemplo de este tipo de narrador los encontramos en el movimiento francés conocido como la “generación de la mirada” cuya representante más famosa en Marguerite Duras. Lo que no puede contar un narrador cuasi omnisicente: Introducirse en la conciencia de los personajes, decirnos lo que piensan, quieren desean o sueñan, a menos que se lo muestre al lector por medio de diálogos entre los personajes, o a través de gestos actitudes, silencios etc... Inmiscuirse en la acción emitiendo opiniones, comentarios, discursos.

Otro de los narradores que más posibilidades poéticas tiene es la segunda persona el Tú- Unos de los ejemplos más claros es el de Aura de “Carlos Fuentes”. Miguel Delibes utiliza la segunda persona como espejo en el que se refleja el diálogo sin respuesta del narrador protagonista. Un ejemplo claro de este tipo de narración es su novela “Cinco horas con Mario”. En su novela “El Sur”, Adelaida García Morales, ofrece otro ejemplo de narración en segunda persona: la protagonista dirige su relato hacia un Tú ausente. La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes es un magnífico ejemplo de la versatilidad del narrador, que puede ser un YO, un TÚ o un EL. En algunos de los relatos de El llano en Llamas, Juan Rulfo utiliza un narrador protagonista plural, consiguiendo así que el peso del relato recaiga en toda un comunidad.

RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS

La comparación es una figura literaria, entendiendo por “figura literaria” aquella forma peculiar utilizada en el lenguaje poético; sin embargo, no sólo se emplea en poesía: diariamente usamos comparaciones para describir situaciones, lugares, gentes... El lenguaje poético, las figuras retóricas –no sólo la comparación, sino todas-, nadan en el lenguaje cotidiano como peces en el agua. La comparación consiste en asociar dos términos que se parecen en algo, que poseen entre sí una relación de analogía. Un término real y otro imaginario, el imaginario nos sirve para definir mejor al real, para que ese término real adquiera matices nuevos al entrar en contacto con el imaginario. En el lenguaje literario es indispensable buscar analogías “lejanas”, es decir, que lo dos términos que comparamos entre sí guarden una lejanía suficiente para que el efecto de la comparación sea nuevo, sorprendente y evocador; para lograr, en definitiva, una analogía que huya de los tópicos manidos de siempre: Tus dientes son como perlas o tus ojos como estrellas.

Ejercicios

Utilizar la casa, el barrio, el gato o un amigo querido, como término real para ejercitarse en las comparaciones. Hacer una lista de los hallazgos. Buscar comparaciones para las cosas de siempre. Por ejemplo ¿a qué se podría parecer el ascensor de una casa?

LECTURAS RECOMENDADAS

MADAME BOVARY (Gustave Flauvert)
BOLA DE SEBO (Guy de Maupassant)
LA HISTORIA DE SAILOR Y LULA (Barry Gifford)
LA MUERTE DE ARTEMIO CRUZ (Carlos Fuentes)

PROPUESTA EJERCICIO

Siguiendo el siguiente argumento, escribir un texto, narrado en tercera persona por un narrador cuasi omnisciente. Cuestiones que hay que plantearse antes de comenzar a escribir: Sexo, nombre, edad y descripción física de los personajes. De dónde vienen, a dónde van ¿Por qué motivo? ¿Cuál es la historia real de cada uno de ellos? Hay que recordar que el narrador cuasi omnisciente es como una cámara de cine y que utiliza descripciones y diálogos para expresarse.

ARGUMENTO
Dos personajes se conocen en una estación (el narrador puede definir sus rasgos físicos, sexo, edad, forma de vestir, y en fin, todo aquello que sea “visible” y no requiera que el narrador penetre en sus conciencias) Viajan hacia la misma ciudad, en el mismo tren. A lo largo del viaje conversan (y, por medio de su diálogo, el lector va conociendo la historia de cada uno de los personajes) Mediante este diálogo el escritor debe hacer verosímil el final propuesto, que es éste: llegan a su destino, en el andén alguien aguarda su llegada (marido, esposa, amigos, madre, etcétera) Ninguno de los dos personajes se baja. Siguen en el tren; cada escritor debe decidir hacia dónde van y si siguen juntos o se separan. Las historias de ambos, sus situaciones y la relación creada entre ellos a lo largo del relato tienen que hacer creíble esta decisión final.

viernes, 18 de marzo de 2011

El ojo de la cerradura, narrador I



¿QUIÉN EN QUIÉN?

Escritor-Narrador-lector: los tres agentes que intervienen en la creación literaria. La complicidad entre los tres hace que una historia tenga vida propia.
Narrador y escritor son como dos hermanos que llevan el mismo apellido, pero el que sobrevive es el que sube al cuento (Enrique Anderson Imbert).
El escritor, es el creador, el dios; concibe esa comarca inventada en la que nosotros los lectores, nos perderemos a través de las líneas de un libro.
Todo lo que nace y crece en la superficie de la Tierra por lo que caminamos mientras leemos viene alimentado por esa corriente subterránea que es la mente –y la vida- del escritor; pero lo que nosotros oímos es la voz del escritor impostada a través del narrador. El narrador es la máscara que oculta al escritor.
El lector, el tercer jugador es el destinatario de la obra y aporta sus conocimientos, sus vivencias, su forma de ver el mundo. Esa voz del narrador le pone en comunicación con el escritor y por eso la voz tiene que ser identificable y coherente –y también, por qué no hermosa-.

LA IMPORTANCIA DEL PUNTO DE VISTA

El punto de vista es el lugar imaginario en que se coloca el narrador para relatar la historia. El narrador puede elegir entre contar la historia desde dentro o bien desde fuera.
Para contar por escrito una historia, todo novelista inventa un narrador, su representante o plenipotenciario en la ficción, el mismo una ficción, pues, como los otros personajes a los que va contar, está hecho de palabras y sólo vive por y para esa novela (Mario Vargas Llosa)

LOS TIPOS DE NARRADORES

Si elegimos el narrador en primera persona nuestro narrador será un personaje dentro de la acción del relato.
Si elegimos el narrador en tercera persona, la mirada del narrador vendrá desde fuera del relato. El narrador no será un personaje, no estará inmerso en la acción.
Narrador en primera persona:
-Ocupa un lugar central en la narración.
-Relata su historia en primera persona y el lector tiene acceso a su mente, sus sueños, sus recuerdos.
-No puede penetrar en la mente de otros personajes.
-No puede saber cosas que no haya conocido de forma directa o indirecta.
Para el narrador en primera persona también se utiliza la expresión focalización interna, ya que como agente de la acción, refiere la historia desde dentro.
Narrador protagonista
(Cuando el que cuenta es el centro del relato)
¿Hasta dónde puede llegar este narrador?
En cuanto al nivel de subjetividad (la intensidad con la que accedemos a la conciencia y sensaciones del narrador protagonista) dependerá del tipo de relato.
Existen muchas posibilidades y matices en el uso del narrador protagonista. Una de las más sugerentes es aquella en la que éste conoce menos de sí mismo que el propio lector. Modelo de esta posibilidad es el relato de Edgar Allan Poe “El corazón delator”.


Narrador testigo
(El que mira desde un rincón la historia)
Cuando el relato viene narrado, no por el protagonista, sino por un personaje secundario, entonces el escritor ha elegido otro tipo de narrador: el testigo.
Como el narrador no posee la capacidad de penetrar en la conciencia del protagonista, no puede tampoco referirnos lo que siente, piensa o sueña el personaje principal y, por lo tanto, el lector no tendrá acceso a su mente.
La voz del detective
Este tipo de narrador es útil cuando se quiere mantener el interés escamoteando información al lector, y por eso ha sido muy empleado en las novelas policíacas. Ejemplo: doctor Watson de Sherlock Holmes.
El narrador interino
Otras veces el narrador testigo se sitúa tan al margen de la acción que ni siquiera interviene en ella, sino que nos relata la historia que ha oído por boca de otra persona, o nos introduce un texto encontrado por él; o sea, el narrador refiere algo de segunda mano. Ese algo puede estar narrado a su vez desde otro punto de vista: un narrador protagonista o bien un narrador en tercera persona. Ejemplo Undr de Borges.

El uso de cada tipo de narrador debe acomodarse al carácter de la obra que se está escribiendo. Buscar de entre todas las posibles “voces” la que más convenga al espíritu de lo escrito es una de las preocupaciones más recurrentes de los autores. Sus reflexiones acerca de este tema pueden servirnos de ayuda:

“Es evidente que una novela escrita en primera persona sonará más intimista que una escrita en tercera persona; pero entre estas dos categorías hay una amplia gama de matices, es posible acercar tanto las fronteras entre la primera y la tercera persona que lleguen a tocarse e incluso a superponerse” (Paul Auster)
“A veces hay razones para creer que la personalidad del narrador es la proyección al plano estético de la personalidad del escritor; y a veces hay razones para creer que el narrador no comparte las ideas del escritor” (Enrique Anderson Imbert)
“Mi novela sigue avanzando aunque sea lentamente, sólo que su rostro se parece de manera horrible al mío” (Franz Kafka)
“Uno, cuando escribe una cosa seria, se mete dentro, se sumerge en ella hasta las cejas” (Natalia Ginzburg)
“Ya he expuesto, como una costumbre aceptada, incluso comentada como extravagancia, mi preferencia por ver mi historia a través de la oportunidad y la sensibilidad de alguna persona más o menos ajena, alguien que no esté involucrado, pero sí interesado a fondo, y que sea un testigo o un informador inteligente... (Henry James)
“Si decidí escribir estas Memorias de Adriano en primera persona, fue para evitar en lo posible cualquier intermediario, inclusive yo misma. Adriano podía hablar de su vida con más firmeza y más sutileza que yo” (Marguerite Yourcenar)

RECURSOS Y JUEGOS LINGÜÍSTICOS

El oxímoron, la lucha de los contrarios:
Uno de los medios para estrenar palabras es el oxímoron. Este recurso de extraño nombre ofrece muchas posibilidades de enriquecimiento del discurso narrativo.
El oxímoron consiste en poner en contacto palabras de sentido opuesto que la lógica separa porque se excluyen mutuamente, como por ejemplo:
Oscuridad claridad
Música callada
Soledad sonora.
El oxímoron, al poner en contacto palabras de sentidos contradictorios, evoca nuevos significados, por ejemplo “música callada”.

Ejercicios
Encontrar el adjetivo contrario a estos sustantivos:
Luz, sueño, locura, caos.

LECTURAS RECOMENDADAS

LOLITA (Vladimir Nabokov)
EL NOMBRE DE LA ROSA (Umberto Eco)
LOS CRÍMENES DE LA CALLA MORGUE (Edgar Allan Poe)
EL ALEPH (Jorge Luis Borges)


PROPUESTA EJERCICIO

Tomando el relato de Madame Bovary como personaje principal y a León como personaje secundario, cambiar el punto de vista, rescribiendo la escena dos veces:
Una vez en primera persona desde Enma –el narrador debe penetrar en sus pensamientos y sentimientos-.
Otra vez en primera persona desde Léon, teniendo en cuenta que es el personaje secundario y la narración debe centrarse en torno a Enma.

Madame Bovary, ahora de espaldas, apoyaba la mejilla contra uno de los cristales de la ventana. Léon tenía la gorra en la mano y se daba golpecitos con ella en la pierna.
-Parece que amenaza lluvia -dijo Enma.
-Llevo un abrigo -dijo él.
-Ah, bueno.
Se volvió, con la barbilla inclinada y adelantando la frente, sobre la cual la luz resbalaba como sobre una superficie de mármol hasta llegar al arco de las cejas. No se podía saber qué es lo que veía Enma al mirar a lo lejos, ni qué pensamientos había en el fondo de su ser.
-En fin, adiós -dijo él lanzando un suspiro.
Ella levantó la mirada bruscamente.
-Adiós, sí... Vayasé.
Avanzaron el uno hacia el otro. Él le alargó la mano. Ella dudaba.
-Está bien, a la inglesa -dijo luego, dejando su mano en la de él y tratando de sonreír.
León sintió la mano de ella entre sus dedos y era como si la sustancia misma de su ser entero bajara a concentrarse en aquella palma húmeda.
Luego se aflojaron las manos, y los ojos volvieron a encontrarse. Léon dio media vuelta y salió.