¿Qué tal por ahí arriba? Y ¿papa? ¿Ya os habéis visto? Seguro que incluso, ya habéis echado una partidilla al dominó. Tu atléti el otro día metió cinco goles, ¡qué fuerte! No le digas a papa lo mal que va el Betis. Por lo demás, nada que destacar. El 4 de Enero se me rompió la calefacción y en mi casa hace un frío que te cagas. Pero yo lo siento, más, por la gente que no tiene techo. Eso sí es pasarlo mal. Ahhh, se me olvidaba, pobrecillos los de Haití, han sufrido un terremoto. ¡Qué lastima! Está nominado a los Goya, Luis Tosar, por Celda 211, pedazo de película, también está nominada Ágora, esa peli es de las tuyas, pero no la he visto, no sé que tal está. Ya te lo contaré cuando la vea. Me acabo de leer un libro precioso que te hubiera gustado El museo de la inocencia de Orhan Pamuk. Y me estoy leyendo el último que me regalo David que se llama El Ritual UR-21, de momento está bien, pero ya puntualizaré más cuando lo haya terminado de leer. Hace unos días por la noche me encontré a José Mercé, no me atreví a decirle nada, ¡qué tonta! Le hubiera dicho que eras un admirador de él, que bailo flamenco en la escuela de Pilar Beltran, etc...Pero nada, no le dije nada. A veces, la prudencia me puede. No hemos vuelto a jugar a la Wii desde que echamos aquella pelea de boxeo. ¡Qué bien lo pasamos! Por lo menos nos echamos unas buenas risas. La próxima vez te contaré como está la familia, si tengo caldera nueva y si definitivamente se han largado los pingüinos de mi casa. Te quiero.
La Fundación Lescer, organiza hoy una cadena humana alrededor del estadio Santiago Bernabeu, para reivindicar más atención para los enfermos de Daño cerebral, con motivo del Día Nacional del Daño Cerebral Adquirido que se celebrará mañana día 26. Al acto asisitirán el Alcade de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, la presidenta de la Comunidad Esperanza Aguirre, el Duque de Lugo y la Consejera madrileña de Asuntos Sociales, eso que se sepa. Yo no puedo ir a ese acto, a las doce tengo que ir al Hospital San José, a ver a mi hermano, que como sabéis, los que seguís el blog desde el principio, lleva con DCA desde Marzo de 2008.
Pero desde aquí quiero pedir que se investigue más, que al igual que la ciencia avanza para el Cáncer, el Sida, el Alzheimer, etc...que me parece estupendo, se gasten las pelas en hacer estudios sobre este daño, y al igual que el cáncer en algunos casos se cura y hay vacunas para el sida, ójala todas las personas con DCA, en un futuro, pudieran hacer una vida más o menos normal.
He querido pasar un rato sin pensar en ti, concentrada únicamente en los redobles, en mejorar la calidad de mis movimientos, pero no ha servido de nada. Mi cuerpo estaba en la sala de ensayo, con mis compañeros, con los músicos, con los profesores, pero mi mente no. ¡Qué desastre! Tenía las excusas perfectas: me piso la falda, me agobio, tengo calor..., ¡mentira! No estaba con los cinco sentidos puestos en el baile, y me da coraje, porque la coreografía me la sé al dedillo, no tengo vergüenza, ni miedo escénico, simplemente habitas demasiado tiempo en mi cabeza y me da pavor. Antes te paseabas por mi mente, ligero, y desaparecías. Ahora rondas mi espacio y te quedas un tiempo infinito. ¿Cómo es posible, si apenas nos vemos? Casi no recuerdo el color de tus ojos, ni el tamaño de tus manos, ni el olor de tu piel. Eres casi un desconocido y sin embargo, ocupas un porcentaje elevado en mis pensamientos. Mi curiosidad no tiene límites y me duermo pensando como sería un beso tuyo, una caricia, un susurro, sí un susurro, aunque sólo pronuncies mi nombre. Pero no puedo dejarme llevar por mis instintos, tengo que concentrarme y bailar bien, tanto en las clases, como en los ensayos, como en el festival. El pensar en ti no me trae "na bueno" así que voy a ser una alumna disciplinada y voy a dejar las elucubraciones para otra ocasión.
Esta semana, a pesar de estar cansada, de pasar momentos de mucho estrés, de nervios, de alegría, tristeza, de rabia, de admiración.... he sentido la necesidad de estudiar, de hacer algo que tenía que haber hecho con dieciocho años y no pude. Quiero hacer la carrera de Trabajo Social. Aunque creo que para ser voluntaria no hace falta. El problema es el tiempo, no sé de donde demonios lo voy a sacar, pero ya lo pensaré. Esta semana ha sido dura, el lunes terminó el plazo fiscal para presentar el primer trimestre del puto IVA y demás Impuestos. Acabé hasta las narices y encima no pude ir a Flamenco. El martes tuve que hacer un montón de cosas que tenía aplazadas por el dichoso IVA. El miércoles no fui a trabajar por la mañana, tenía un tema personal que resolver y llevaba intranquila bastante tiempo, además no podía contar con la presencia de mi abogado y eso me hacía sentirme aun más insegura. Pero creo que no salió del todo mal. Ya se verá. Tampoco pude ir a flamenco. El jueves, día del libro, salí de trabajar, me fui a la Cuesta Moyano y me compré uno que andaba buscando. Ahora me ha dado por leer a la escritora Marta Rivera de la Cruz. Un domingo, hace algunas semanas, escuché un programa en la radio donde hablaban de libros. En esta ocasión le tocaba el turno a "La importancia de las cosas", no me entusiasma escuchar ciertos programas en los que comentan libros o películas, porque siempre hay algún gracioso que dice más de la cuenta y te joden el final, pero esta vez no fue así, quizá porque era la misma escritora la que estaba comentando y dijo lo justo para que al terminar mi jornada laboral, saliese a la tienda más cercana y me lo comprase. Lo empecé a leer, de vuelta a casa, no me gusta hacerlo sin haberlo personalizado antes, pero no había tiempo, tenía que empezarlo. Dejé apartado el que iba leyendo y empecé éste. Me enganché en la primera página, el protagonista me sedujo hasta tal punto que aunque tiene nombre y apellidos, me recuerda tanto a alguien que le he bautizado otra vez. Quizá sea por lo bien escrito que está, o por la semejanza que encuentro en el personaje principal o por lo mal que me empezó a caer el narrador, la cuestión es que me he enganchado a esta escritora y no puedo dejar de comprarme sus libros. Ahora me estoy leyendo "En tiempos de Prodigios", finalista Premio Planeta 2006 y el que me compré el jueves "Que veinte años no es nada" fue en 1998 Premio Ateneo de Sevilla. Como siempre disfrute entre tanto libro, pero mi hermano no estaba conmigo. A él también le gustaría esta escritora. El viernes fue un día más o menos tranquilo, pero al llegar la noche, mi hijo, mi marido y el perro se pusieron malos con vómitos y diarrea. El sábado fui a trabajar, pero el resto del día, lo pasé más o menos limpiando. Y llegó el domingo, he ido al hospital a ver a mi hermano, por otro lado mi marido ha llevado a su padre al Ramón y Cajal, tiene insuficiencia respiratoria y cardiaca y va a estar ingresado un tiempo.
En fin, ha sido una semana más, entre tantas, me ha dado tiempo a descubrir algunas cosas:
*Que me hubiera gustado tener talento para escribir, pintar, cantar, bailar, tocar algún instrumento, contar chistes o ser actriz como mi admirada Blanca Portillo. Este último la directora del colegio donde estudié EGB se lo hizo saber a mi madre.
-¿Es Vd. la madre de Silvia? Pues que sepa que su hija tiene talento. Debería estudiar arte dramático.
Mi madre se partió de la risa y yo..., yo también.
La última vez que fui a Sevilla, hace dos años, aparte de ponerme ciega a jamón y a rebujito, bailar sevillanas, reírme hasta dolerme el estómago y disfrutar de la compañía de mi gente, me faltó un detalle, ir vestida de flamenca. Hablando con mi sobrina decidimos que al próximo año iríamos totalmente equipadas, pero no hemos vuelto y es que sin el hermano no es lo mismo.
El día 28 de Abril (creo) se encenderá la portada de la feria, no sé si será igual que la de la foto, pero dará comienzo esa fiesta de música, color y alegría que terminará el 3 de Mayo. Yo como no voy a ir, haré mi Feria de Abril particular, en la actuación que tengo en el Teatro de Madrid el 26 de Junio, junto a mi compañera Lola. Ese día viajaré hasta la caseta de mi primo Pepe y recordaré los buenos momentos que pasé junto a mi hermano tanto ese año en la feria como tantos otros a lo largo de mi vida.
Conozco a hombres cordiales, hombres especialmente cariñosos, hombres increíblemente salidos. Tú, no eres uno de ellos. Tú eres extremadamente correcto, discreto, sensible, dulce, elegante....
Eres diferente al resto, aunque las malas lenguas digan por ahí que todos los hombres sois iguales. Por eso te entrometes en mis pensamientos dibujando fantasías: verte aunque sea de lejos, escucharte aunque sea un instante, besarte aunque sea mentira, amarte aunque sea un sueño.
Conozco a hombres machistas, hombres simplemente egoístas, hombres demasiado inmaduros. Tú, no eres uno de ellos. Tú eres especialmente inteligente, encantador, alegre, prudente....
Eres diferente al resto, aunque las malas lenguas digan por ahí, que estáis todos cortados por el mismo patrón. Por eso cada vez que observo tu foto, recuerdo los momentos vividos y no soñados y los soñados pero no vividos. Y lo siento pero como dice la canción: